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Dispositivos mediáticos: los casos de las tapas de revistas en papel y en soporte digital n° 9
dic.2011
semestral
Recorridos

Dispositivo, cuerpo, subjetividad: el caso de banda ancha móvil




Silvina Tatavitto
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Abstract

Qué repercusiones puede acarrear un dispositivo en relación con la construcción de sujeto, más específicamente, en términos de la representación del cuerpo y la identidad. En el marco de esta cuestión es que se desarrollará el análisis de las significaciones entrañadas en la banda ancha móvil que, al menos en el estadio actual de su circulación social, promueve una serie de intercambios entre lo que es corporalidad virtual y real, entre las esferas de lo individual y lo colectivo. El examen de este fenómeno recoge los resultados de una investigación en reconocimiento llevada a cabo entre usuarios jóvenes de Internet a través de técnicas cualitativas.

Palabras clavetop

dispositivo, identidad, cuerpo, análisis en recepción

Abstract en ingléstop

Device, body, subjectivity: the case of mobile broadband

 

What are the repercussions that one dispositive can produce in relation to subject construction or, more precisely, in terms of body and identity representations. This is the framework from which will be developed the analysis of mobile broadband signification; dispositive that, at least in this current stage of its social circulation, promotes interchanges between real and virtual bodies, between individual and collective sphere. The examination of this phenomenon gathers results from reception research that was conducted to interrogate young internet users through qualitative techniques

Palabras clavetop

dispositive, body, identity, reception analysis

Texto integraltop

1 Este trabajo retoma resultados, podríamos decir colaterales, de un estudio en recepción sobre banda ancha móvil. Dicha calificación indica que ellos desbordaban las cuestiones centrales de la indagación al público, referidas a los tópicos clásicos de una investigación destinada a detectar modalidades de comunicación apropiadas para Internet o banda ancha móvil (de aquí en más Bam). No es infrecuente que, durante el trabajo de campo, se recolecten datos que trascienden lo requerido en la  respuesta de los objetivos para los que ha sido inicialmente concebido. De este modo, suele quedar lateralizado el análisis de ciertos fenómenos inesperados -o surplus según designación vigente en cierta área de reflexión metodológica etnográfica (Holly, 1984)- que resultan, no obstante, dignos de atención, a pesar de carecer de una vinculación estrecha con los interrogantes inmediatos que la indagación busca responder.

 

2 Así, en esta oportunidad el corpus es dicho surplus, constituido por el discurso recogido en una muestra relevada[1] a través de una combinatoria de metodologías cualitativas[2], cuyo análisis se orienta a detectar el papel e incidencia de Bam en la configuración de identidades, especialmente en lo relativo a la representación y figuración del cuerpo. Un tópico asociado, el estatuto de dispositivo, forma parte también del examen que aquí se realiza, donde interesa dilucidar en qué medida su carácter dinámico -y las posibilidades vinculares a él asociadas- promueven prácticas sociales lo suficientemente distintivas y particulares como para postular que pudiera tratarse de un dispositivo heterogéneo, y no tan sólo la expansión o perfección de la variante fija, tal como podría estipularse en el marco de una interpretación evolucionista y lineal del desarrollo y desenvolvimiento de la tecnología y los medios en la sociedad.

 

3 Consignado ya el propósito que alienta estas reflexiones, conviene hacer lo propio en relación con los marcos analíticos empleados, que abrevan en los avances realizados por Oscar Traversa en torno a la noción de dispositivo; en las descripciones de Castell y Bauman respecto de las prácticas sociales generales cristalizadas en lo que se ha dado en llamar diversamente sociedad de flujos, en palabras del primero, o modernidad líquida en términos del segundo; también en las observaciones de Eliseo Verón respecto de los efectos de los medios y el mercado de medios en particular; y de Andrea Semprini en lo atinente a tendencias globales de consumo.

 

4 La estructura del artículo implica el desarrollo de cuatro tópicos interrelacionados. En primer lugar, una introducción tendiente a ubicar cómo es recibida o interpretada esta posibilidad móvil en el marco de las tendencias actuales de consumo, como así también en relación con otras más generales obrantes en la sociedad. En segundo lugar, se procederá a describir algunas de sus repercusiones en el modo de constituir las representaciones de la propia subjetividad,  y en lo atinente a la generación de ciertas modalidades de figuración del cuerpo. El análisis de esas cuestiones permitirá arribar en mejores condiciones al tratamiento de la última de ellas, que girará en torno al estatuto de dispositivo.

 

5 También es propósito de estas páginas escapar de toda pretensión de cerrar problemas dado que las descripciones revisten, por el contrario, una naturaleza provisional: antes que agotar un fenómeno se trata, más bien, de comenzar una cauta interrogación sobre sus alcances.



1. Introducción: Internet móvil en el imaginario y los consumos contemporáneos

 

6 En la muestra relevada, Bam se asocia con un imaginario que, en primer lugar, desata atribuciones de fuerte individuación. A diferencia de la opción fija y la conexión desde PC de escritorio (asociada a un uso grupal, sea el del hogar o el del lugar de trabajo o cualquier otro ámbito), acompaña permanentemente al usuario en sus trayectos, como diciéndole: Internet "va con vos", virtualmente sin límites o, cuanto menos, con los de la cobertura de red, concebida desde un verosímil de permanente avance. Concomitantemente, la ausencia de sujeción tiende a promover una imagen del yo potenciado en términos de autonomía y libertad, libre, en fin, de las ataduras a espacios determinados, enchufes, tendidos y cables o a todo equipo que, por razones de tamaño, peso o diseño, tienda a inmovilizar a quien lo usa (en la conexión desde teléfono móvil esta percepción se potencia).

           

7 La cadena significante de individuación, independencia del yo y presencia continua (ahí está Internet, donde quiera que fuere o estuviere el usuario) promueve la adjudicación de hecha a la medida de (al menos en términos de los desplazamientos)., Tiende a coincidir así con un imaginario generalizado en los mercados contemporáneos, configurado en la tendencia ascendente de preferencia por la posibilidad de personalización de servicios y bienes, y; en consonancia con una sociedad altamente diversificada en sus consumos y prácticas. En esta dirección, el discurso de la muestra analizada parecería darle un mentís -por lo menos en este punto porque, según veremos más adelante, en otros resuenan todavía ciertos ecos "apocalípticos"- a las fantasías de masificación e impersonalidad que proliferaron en ciertas áreas del discurso de las ciencias sociales, cuando analizaban el impacto de los medios en la sociedad ya que, en palabras de Eliseo Verón  (2002: 44):,"la evolución de los medios llamados ‘de masas’, en particular la televisión, contradijo todas las profecías sobre la alienación (...) y la homogeneización de las sociedades (…) en las que se especializó la tan mentada escuela de Frankfurt". El individualismo moderno triunfó sobre otras corrientes sociales que podrían haber llevado a una creciente indiferenciación de los públicos y contribuyó a conformar un escenario de creciente diversificación, en el que los medios jugaron un rol central.

 

8 En franca contradicción, entonces, con aquellas adjudicaciones contra-utópicas, las lógicas actuales de mercado se caracterizan por la progresiva segmentación y proliferación de bienes y servicios, correlativa a movimientos sociales muy generales modelados por ese acusado proceso de individuación, que corresponde a un estadio de pronunciada divergencia entre oferta y consumo. En una perspectiva diacrónica se advierte que colisionan o tensan el intercambio entre ambos dos orientaciones muy generales, una tendencia a la homogeneización contrapuesta a la de diferenciación. Frankfurt, y sus ecos actuales, apostaban al predominio de la primera, especialmente en el mercado de medios, ya que la posguerra fue uno de los momentos de convergencia y articulación relativamente estable entre esas instancias del intercambio económico, por lo cual una baja diversificación de bienes satisfacía a públicos multitudinarios. Pero a vueltas de la historia y, con intensidad creciente desde los años ochenta, los escenarios de mercado están surcados por intensas corrientes de diferenciación y diversificación,. Ellas impulsan prácticas de consumo cada vez más fragmentadas y trastocan aún más la articulación oferta- demanda, que "siempre ha sido difícil porque una y otra responden a lógicas distintas: la estructuración de la oferta responde a una lógica económica y nutre la tendencia a la homogeneización; la configuración de la demanda obedece a una lógica social de creciente diferenciación, y favorece por lo tanto la divergencia" (Verón 2002: 45).

 

9 Un consumo cada vez más diversificado atraviesa áreas heterogéneas, perceptible,  por ejemplo, en el pasaje de la televisión generalista a la actual segmentación de cable (Verón 2002);penetra los más variados servicios -tradicionalmente más asociados a esta posibilidad- alcanzado, incluso, la industria automotriz  (antaño paradigma de la producción en masa), que hoy ofrece personalizar autos, en un intento para que cada producto -básicamente a través de accesorios- pueda adecuarse, en la medida de lo posible, a la extrema singularidad de gustos diversos (accesorizar es un neologismo acuñado para tal propósito). Semejante impulso ha llevado a la multiplicación "inter" (producto o servicio), caracterizada por la réplica sin fin de versiones más o menos similares, y a la multiplicación "intra"representada en  variaciones a partir de variables intrínsecas de bienes y servicios como, por ejemplo, sabores en caso de productos alimenticios (Semprini, A., 1995).

 


2. El sujeto


2.1 Práctica individual, práctica del deber

 

10 Desde esta lógica que acabamos de describir se tiende a recibir y representar las cualidades de Bam. Más allá de su competencia, o incluso potencial complementación con la modalidad WiFi, parecería encarnar, cuando se trata de conexión desde laptop/netbook o celular, el máximo imaginable de personalización e individuación, por cuanto es una posibilidad que -como ya se ha dicho- construye una subjetividad antes individual que colectiva o grupal, más adscripta, ésta última, a la versión convencional.

 

11 En la muestra consultada se asocia, además, con una posición de sujeto distante del goce o el entretenimiento para estar fuertemente anclada al mundo de las exigencias, sea estudio o trabajo (donde configura una suerte de oficina móvil) y resulta, en consecuencia, dificultosa la atribución de pertinencia y uso en ámbitos ajenos a los del deber y la obligación ya que se sostiene, por ejemplo, que en situaciones de distensión, cuyo paradigma son las vacaciones, la tendencia es desenchufarse (la expresión aquí resulta más literal que metafórica): "vos no te llevás la laptop a la playa, sería un desperdicio cambiar la playa por la pantalla". Colaboran también a esta situación cauciones de seguridad (temor a extravíos o robos, por ejemplo), como también de preservación y cuidado de los equipos.

 

 

2.2 Cara y contra cara: libertad y sujeción

 

12 En segundo lugar y si bien surgen remisiones positivas a un sujeto que, como ya se dijo, está libre de ataduras (a un lugar, a los cables) , con la cotidianeidad muy facilitada en sus desplazamientos constantes - especialmente en cuestiones laborales -, y con un estilo de vida muy atareado y agitado, se observa que la posibilidad de conectividad permanente presenta, como revés de la trama, connotaciones de hábito malsano, en general atribuido a un estereotipo negativo usualmente ligado al mundo tecnológico, que genera contra- identificación: "el nerd", el "enfermito" por la tecnología. También puede movilizar reenvíos negativos a otro tipo social, el workaholic con necesidad de estar en control permanente, "que no puede desconectarse de las cosas; siente que si no está en la oficina o empresa se derrumba todo" y, esta figura controladora, tiene marca de género ya que se atribuye globalmente a los hombres.

 

13 Si, como se ha señalado previamente, la cadena significante individuación e independencia configura una subjetividad muy en sintonía con los procesos generales de diversificación y personalización de los consumos, que contradice fantasías contra-utópicas de la acción uniformizadora de los medios -por remisión global al estigma de la masificación capitalista- (Featherstone, M 2009), ellas, no obstante, estarían al parecer palpitando en la tensión establecida entre orientaciones dispares. La remisión al ámbito laboral tiende a movilizar la figura del workaholic, así como la personalización o individuación (más para el yo que para el nosotros), que adquiere en la muestra un valor positivo, puede eventualmente derivar o resolverse en la del solitario o aislado. El adicto al trabajo así como el devorado por la pantalla son proyecciones metafóricas que condensan un significado común. Laten en una y otra subyacentes remisiones al peligro de la adicción, que no es otra cosa que falta de control, pérdida -por otros medios- de la libertad ganada gracias a la tecnología.

 

14 Resuenan aquí ciertos ecos apocalípticos en el discurso de los jóvenes que podrían, tal vez, adscribirse a un imaginario con tendencia a insistir en los momentos inaugurales, cuando "en ese momento cero la nueva tecnología es una especie de superficie (...) sobre la cual la sociedad proyecta sus fantasmas más secretos" (Verón, 2002: 42), ya que su emergencia suele contener latentes rupturas de escala, recibidas muchas veces como un reto amenazante para las identidades sociales estabilizadas en esa circunstancia (Verón, 2002).

 

 

2.3 Una subjetividad ubicua y lábil

 

15 Paralelamente a estas tensiones se observa que Bam revela un costado o rasgo algo paradójico, ya que se la percibe como una instancia de resolución de contradicciones. A través de técnicas proyectivas, los entrevistados seleccionaron imágenes representativas de las posibilidades que se abrían con ella y que ilustran claramente esta cuestión. En una de ellas (Figura 1) un joven de inconfundible apariencia citadina atraviesa en moto un árido desierto: lo rural (es decir lo aislado y, por extensión, incomunicado) está aquí, sin embargo, en relación metonímica con las significaciones de lo urbano, tradicionalmente asociado con el mundo del contacto y la conexión. Esta oposición así parece atenuada, como si se tratara de un diluido vestigio del pasado, cuando es enfocada en la perspectiva de las potencialidades adjudicadas a Bam.

 

Figura 1

 

 

16 Por otra parte, en virtud de su carácter "siempre" presente clausuraría definitivamente la sensación de sentirse perdido -física y emocionalmente-, que se identifica con aislado por cuanto permite, al menos virtualmente, contacto continuo con los demás. Esta adjudicación es descripta a través de la imagen de una maratón (Figura 2), elegida en la muestra para ilustrar la superación de otra contradicción, esta vez, la obrante entre lo individual y lo colectivo ya que -según argüían los entrevistados- percibida de lejos configura una unidad, una totalidad, pero de cerca se advierte que se trata de un conjunto de individuos; es decir, la pertenencia a un colectivo de identificación es posible sin perder, por ello, la identidad o singularidad individual (aún en soledad se está literalmente enredado con otros, nunca aislado)

 

Figura 2

 

 

17 Se modela, en definitiva, una subjetividad ubicua, que experimenta como  continuidad aquello que, hasta no hace mucho, se organizaba en dicotomías polarizadas en términos de espacios  (la oficina en la calle, la ciudad en el campo), experiencias (solo pero siempre conectado) y vínculos (lo familiar, grupal, comunitario en lo individual); encabalgadas todas en la oposición de base entre lo estático -adscripto a la variante clásica- vs lo dinámico, propio de la nueva opción , tal como indican las imágenes analizadas, que tienen en común la representación del movimiento. Ubicuidad entonces que, bien podría pensarse, reenvía a la situación general que atraviesa la contemporaneidad en sus más recientes orientaciones, ya que si se acuerda en que la sociedad es un proceso, un siendo, entonces puede concebirse que sus espacios no sean estáticos, sino móviles y donde confluirían simultáneamente antiguos opuestos, al menos en términos de actividades y prácticas asociadas con lugares predeterminados.

 

18 La variante estándar parecería, entonces, más en sintonía con estadios del pasado, con instancias donde la conformación de subjetividades estaría vinculada al establecimiento de territorios y a lugares fijos,mientras que, por el contrario, Bam resultaría más propia de la sociedad y la economía de flujos (flujos de capital, de información, de tecnología, flujos de interacción organizativa, de imágenes, sonidos y símbolos), que distan de constituirse solamente en un elemento más de la organización social, para tornarse en procesos constitutivos de la vida económica, política y simbólica (Castells, 2000). En este escenario es que Bam puede, al menos potencialmente, ser pensada como un dispositivo diferente, en la medida en que permitiría la confluencia de prácticas antes disociadas por realizadas en espacios distintos (trabajar en una playa o hacer de la calle una oficina), y donde es posible participar, al mismo tiempo, de varias escenas en el espacio de flujos. Un espacio de conectividad no estático sino dinámico, que se identifica con los desplazamientos del usuario, homólogo al de la modernidad líquida de Bauman (2003), la de las formas desterritorializadas del contacto interpersonal, de la política y la economía (la sección 4 retoma la cuestión sobre el estatuto de dispositivo que aquí sólo se enuncia o plantea, dado que su examen cabal reclama la introducción previa de otro de los tópicos de esta sección y la subsiguiente)

 

 

2.4 Subjetividad y mediatización

 

19 Subjetividad así ubicua, potenciación del yo liberado de sujeciones territoriales, pero un aspecto queda por aclarar, más bien una pregunta. Esa tensión entre orientaciones (libertad y autonomía del yo vs sometimiento por adicción) y, a la par, disolución de polaridades ¿equivaldría a una suerte de identidad escindida?

 

20 Un abordaje diacrónico puede colocar en perspectiva los términos del interrogante colaborando así a su más pertinente reformulación. El transcurso histórico de los procesos de mediatización revela contradicciones internas a todo lo largo de su despliegue que afecta los más diversos órdenes de la vida social. Aunque, en esta materia, "hablar de contradicciones es conceptualmente incorrecto: no está en juego el terreno lineal de la lógica, sino el campo complejo de las fluctuaciones" (Verón 2002:43) El desarrollo de las sociedades mediáticas "no es del orden lógico de la contradicción sino del orden complejo de la tensión entre fluidos que se desplazan. Todas las dimensiones de la mediatización están habitadas por este tipo de tensiones, y el mercado de consumo es su principal escenario" (Verón, 2002: 44) Esta abigarrada trama asociada a la movilidad de Bam estaría de este modo hilvanando una subjetividad fluida y lábil, que no opera escisiones sino que está transcurrida por oscilaciones y tránsitos complejos de alta inestabilidad

 

 

3. El cuerpo  

 

21 Una aclaración preliminar aportará precisión a las descripciones que siguen, dado que pocos conceptos como éste disparan tan amplio abanico de sentidos, valga para el caso recordar que el cuerpo de la medicina china no es el de la occidental, como tampoco es idéntico el de las distintas religiones. Dista entonces de estar dotado de auto-evidencia por cuanto no existe un cuerpo "en sí", ingenuamente tomado como dado, objeto inmediato de indagación, sino que es el resultado de complejos procesos de semiotización y, por lo tanto, no puede ser descripto aisladamente de las diferentes prácticas discursivas y culturales que lo definen y moldean.

 

22 Tal enfoque no implica negar su existencia en tanto entidad material, sino más bien que, desde una perspectiva tributaria de Peirce, sólo resulta asible detectando cómo los cuerpos son discursivamente construidos, a través de la semiosis. Así considerado deviene en una suerte de inalcanzable Objeto Dinámico, abordable a través de series de descripciones parciales, dependiendo del particular punto de vista o disciplina de abordaje que se decide adoptar (Violi, 2008).

 

23 Las representaciones del cuerpo, los modos con que se da a ver en la trama discursiva resultan ineludibles si, como ambiciona esta indagación, se acomete la descripción de subjetividades encarnadas y, por lo tanto, podría decirse situadas en un tiempo y lugar dados en su circulación por la semiosis social (lo contrario, la omisión de ese carácter, implicaría cierta cercanía con postulaciones de tipo esencialista y universalista, contrarias al enfoque socio- semiótico que se sigue en estas líneas) (Verón, 1993). Aquí, el dato situacional ineludible ancla en los procesos de mediatización, dado que la corporalidad contemporánea "sólo puede pensarse como un resultado que no es ajeno a su tránsito por los medios" (Traversa, 1997:15). Trayectodonde es dable advertir el carácter cambiante y fluido, que allí adquiere,  y que está en la base de la figuraciones del cuerpo, concebidas como los modos de aludirlo (Traversa, 1997) que, en el caso que nos ocupa, se vinculan con la acción de  Bam y la subjetividad a ella asociada y operan como fuerzas modelizadoras de una corporeidad que participa, en alguna medida, de la naturaleza de lo fluido, por cuanto discurre disolviendo la dicotomía hombre-máquina; en isomorfismo, entonces, con la subjetividad a la que corresponde, dado que, como ella, replica su labilidad y disipa contradicciones. Cuerpo material y virtual, on line, fundidos en una continuidad indivisa, por acción de la contigüidad metonímica internet-usuario generada por una conectividad permanente, indiferente a los desplazamientos y a los espacios.

 

24 Las imágenes que los entrevistados eligieron contribuirán a una mejor comprensión de lo expresado. Una de ellas (Figura 3) ofrece un cuerpo sinecdóquicamente figurado en un cerebro cuyas conexiones neuronales remiten metafóricamente a cables de conexión (que son insistencia, por otra parte, de la variante fija, del mismo modo en que en sus etapas liminares los automóviles propulsados mecánicamente mantenían, sin embargo, en su diseño el pescante para un caballo ausente); figura que se monta en la contigüidad usuario-dispositivo, anclada en la disociación uso-espacio que habilita la disponibilidad ininterrumpida de acceso a la red, y termina promoviendo así una suerte de interioridad o intimidad entre ambos, ya que "vos estás conectado, como que tu propio cuerpo está on line todo el tiempo" según el discurso de la muestra.

 

Figura 3

 

 

25 La siguiente imagen (Figura 4) insiste metafóricamente en la movilidad: la sangre o circuito sanguíneo remiten a la fluidez de Bam y refuerza la identificación dispositivo-sujeto por cuanto compromete el cuerpo, metonímicamente expresado en lo que, podría decirse, más de humano tiene, las manos, fundidas en un apretón que, a su vez, se torna en una metáfora que promueve connotaciones de calidez y emotividad, significaciones ausentes en el otro caso, de carácter más "cerebral". La metaforización de la interiorización o confluencia cuerpo-dispositivo señalaría un tránsito discursivo, una diferencia (Verón 1993) entre condiciones de producción del pasado operantes en una discursividad que tradicionalmente construía barreras infranqueables entre lo que es de los hombres y lo que es de los medios; Un abrazo cálido sucedería al "frío e inhumano" contacto con la tecnología que, lejos de promover el aislamiento y la soledad, se tornaría de algún modo más humana, al posibilitar el contacto incesante con los otros.

 

Figura 4

 

 3.1 Recapitulación: Subjetividad, cuerpo y rupturas de escala

 

26 Como se advierte hasta aquí, no puede sortearse el análisis de la figuración del cuerpo cuando se indaga la constitución de la subjetividad porque es en él donde se dan los primeros procesos de pensamiento, además de la afectividad y la noción de espacialidad (Violi, 2008). Por su carácter móvil e ininterrumpido,  Bam tiende a promover la vivencia y percepción del espacio como un continuum indiviso y, en términos del propio cuerpo, en contigüidad casi simbiótica con el dispositivo.

 

27 Podría estipularse que se estaría verificando, entonces, una ruptura que trastrueca la asociación de espacios y prácticas para desterritorializarlas y liberarlas de toda sujeción a lugares determinados; que engendra una subjetividad más lábil (en el sentido de escurridiza); que funda continuidades allí donde antes regían dicotomías irreconciliables entre cuerpo y máquina, entre espacios (los de la oficina en la calle, la ciudad en el campo), experiencias (solo y conectado) y vínculos (lo familiar, grupal, comunitario en lo individual),  a la par que se movilizan temores y ansiedades (el descontrol y la adicción potencialmente movilizados por  la conectividad ilimitada son el revés de trama de la libertad y la autonomía)

 

28 Si aspectos tan básicos de la modelización del sujeto están siendo reconfigurados al calor de Bam no es de extrañar la ambivalencia que lacunarmente irrumpía en el discurso de la muestra, y tendría entonces cierta pertinencia identificarla con el estremecimiento, propio de los fenómenos de ruptura de escala advenidos con las nuevas tecnologías, que conjuga simultáneamente fascinación e inquietud por cuanto representan "el pasaje de un mundo a otro. Una ruptura de escala no es sobrecogedora en sí misma, lo es cuando está asociada al sentimiento de atravesar la frontera entre dos mundos" (Verón, 2002:34)

 

 

4. Dispositivo: textualidad en progreso, subjetividad y espacialidad encarnadas

 

29 Hasta aquí un estudio en reconocimiento de las significaciones de cuerpo, subjetividad y espacio de la conectividad móvil, pero la descripción de sus alcances en tanto dispositivo autónomo implica, al menos tal como aquí se lo entiende (Traversa, 2009), atender la escena completa, es decir, considerar además el otro polo comunicacional, la instancia de producción, para dar entrada al análisis vincular contrastivo entre las opciones móviles y fijas, verificando  diferencias en sus modos de interpelar el cuerpo y construir los vínculos en cada caso.

 

30 Los señalamientos que se fueron desarrollando precedentemente se reagrupan entonces en esta sección por cuanto en las proposiciones de Traversa (2009), que aquí se retoman, la noción implica necesariamente la dimensión de la materialidad del sentido, que en este caso lleva a analizar los modos de hacerse presente la espacialidad y la corporalidad en los escenarios comunicacionales.

 

31 A diferencia de la opción tradicional, Bam opera una suerte de circunscripción de prácticas y experiencias que, por su mediación, se restringen a las de carácter más individual y a las ancladas en el mundo del deber y sus afanes, sean estos usualmente los del trabajo o el estudio. Como se ha dicho, la movilidad llevaría a la configuración de una subjetividad, menos escindida, donde tendería a disiparse la división espacial de la experiencia entre diferentes prácticas ubicadas en territorios distintos.

 

32 Si a la propiedad móvil se suma lo portable de los equipos de telefonía o computación es posible constatar modos diferenciales de participación del cuerpo y sus vínculos, tanto con el artefacto (por la relación de fuerte intimidad e interioridad entrañada en la simbólica dilución de la polaridad cuerpo- máquina), como con el espacio, que empieza a percibirse como un continuum dinámico por la desterritorialización de la experiencia, el espacio de flujos de la sociedad de la información que plantea Castells (2000). Se promueve así una suerte de textualidad sobre la marcha, en estrecha relación con la confluencia y simultaneidad de experiencias habitualmente referidas a lugares discontinuos, que terminan fundidos en la vivencia de una escena común, dada la posibilidad latente de compartirla al momento de su ocurrencia (en el desplazamiento de un trayecto, Bam permite involucrar al otro - situado en cualquier lugar -  en el escenario o situación que está en progreso a miles de kilómetros de distancia de él)

 

33 Esta textualidad procesual asignada a la instancia productiva se corresponde, en definitiva, con la singularidad de este dispositivo, cuyo reconocimiento ancla en caracteres particulares que definen una corporalidad más integrada con el soporte o artefacto, y en relación de mayor interioridad y personalización, si se lo compara con el más convencional o clásico. En ese eje opositivo se advierte la atenuación de las cesuras espaciales, como contrapartida a la vivencia de un espacio indiviso que deja de segmentarse según prácticas (el espacio de la oficina discontinuo del espacio del ocio, por ejemplo), más bien individualizadas de una subjetividad lábil y fluyente, que tiende a discurrir entre dicotomías irreductibles hasta el momento.  

 

34 El análisis hasta aquí ha descripto el modo en que una entidad diferenciable como Bam supone un vínculo particular con los sujetos e Internet en su conjunto. El contraste entre variantes posibles (la estándar y la móvil) en términos de dispositivo ha conducido a la detección de modalidades singulares en la producción de sentido: la relación con el cuerpo, el espacio y sus repercusiones en términos de configuración de sujeto y textualidades no son del todo coincidentes; los procesos vinculares a que dan lugar una y otra alternativa distan de ser equiparables, aún cuando su encastre podría potencialmente promover asimilaciones. El tratamiento de fenómenos homólogos arroja que no es inusual la aparición de sistemas de encajes (Traversa 2001, 2009)  entre dispositivos de un mismo entorno o producto mediático. En las revistas -uno de los casos de referencia de este trabajo- la tapa y el interior definen horizontes de expectativas y formas de producción de sentido diferenciadas. De igual modo ocurre con la televisión o el cine dado que, en sus consumos ficcionales narrativos, no son lo mismo que en sus usos técnicos, en laboratorios o en empleos de seguridad y vigilancia (Traversa 2009).

 

35 Para finalizar, conviene advertir que los trazos tajantes y rotundos resultan más bien un efecto del abordaje contrastivo de la descripción, que dista de reclamar para sí certezas definitivas en razón de dos motivos. Por una parte, la naturaleza acotada de la investigación, de donde surgen los datos aquí considerados, incide en su provisionalidad y, por el otro, el momento particular de su análisis[3], que congela el tramo más reciente y liminar de la circulación social de Bam. Es sabido que el terreno de los medios es el de la imprevisibilidad, sobre todo en la instancia de su emergencia cuando están todavía plenos de potencialidades que no terminan de cristalizarse en una orientación definida o en una forma estabilizada.

 

36 También por esos motivos nada aquí es relato de ganadores y perdedores, ni  autoriza a declarar la muerte o decadencia la opción más clásica, como tampoco antagonismo o triunfo de WiFi sobre Bam, o a la inversa. La historia de los medios muestra trayectorias complementarias entre ellos "por eso terminan mezclándose en dispositivos ‘multimedia’" (Verón 2002: 42), especialmente los que se caracterizan por fenómenos de convergencia, dada su pertenencia a una clase particular de dispositivo, la que habilita vínculos paradojales (Traversa, 2009), condición muchas veces escamoteada si se insiste en enfoques evolucionistas y lineales del transcurso y desarrollo de los medios en la sociedad.

 
 
 

Notas al pietop

 

[1] Jóvenes de entre 25 a 35 años, varones y mujeres de estratos medios altos, todos ellos usuarios intensivos de Internet
[2]
Entrevistas intensivas, grupos focales y relevamiento etnográfico
[3]
El estudio sobre público fue realizado en mayo de 2009

 

Bibliografíatop

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Autor/estop

María Silvina Tatavitto Profesora en Letras (UNNE). Se desempeña como docente e investigadora en el Instituto Universitario Nacional del Arte y en la carrera de Ciencias de la Comunicación, Facultad de Ciencias Sociales, UBA. Ha publicado trabajos inscriptos en los desarrollos semióticos aplicados a los medios masivos.

silvintata@yahoo.com.ar


 

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