crítica de artes    
figuraciones
figuraciones
El arte y lo cómico n° 3
abr.2005
semestral
Bibliográficas
Humor y política. Un estudio comparativo de tres publicaciones de humor polí­tico.
Andrea Matallana, (Libros del Rojas/Eudeba, 1999, Buenos Aires)
Sergio Ramos
texto integral
autor

comentarios
aAimprimir

Texto integral

La política sobre el humor gráfico

El libro de la socióloga Andrea Matallana sobre El Mosquito, Don Quijote y Humor presenta características interesantes para la aproximación al conocimiento del humor político argentino de un lector poco informado sobre la temática. La descripción detallada de la inserción de los actores involucrados en la producción de esas revistas en el campo político de cada época y el destaque del rol de ese humor en la escena pública no dejan de ser relevantes; se trata de un objeto muchas veces descuidado en nuestras historias.

La aproximación de la autora al rol de las revistas analizadas en la escena pública, en el campo político, se centra en la detección del efecto "adversario" (¿a quién se opone la revista?) y en el análisis de sus textos de orden programático (la explicitación de sus objetivos desde las propias revistas), con cierto efecto de superposición entre ambos: entre lo que revista hace y lo que dice proponerse. Y en ello, a veces, la palabra de los productores de las revistas es razón suficiente para la explicación de los textos.

Tras esa preocupación, las revistas son concebidas como "instrumento" de una crítica ideológica. Esa conceptualización como instrumento, que se despliega más o menos explícitamente a lo largo de todo el texto, parece deberse a la conjugación de la recuperación (podríamos advertir, sin distancia) del discurso programático con la escasa problematización de la revista como hecho de lenguaje y, entendemos, conlleva dos pérdidas principales.

1° La presuposición subyacente de la eficacia lineal de los textos, con un pasaje riesgoso a afirmaciones sobre sus lecturas. Los dichos de los actores o algunas cartas de lectores son suficientes para realizar afirmaciones generales sobre el efecto de esos textos en la sociedad. En ello trasciende una operación metodológica y teórica de anulación de la distancia entre la instancia de producción y la instancia de lectura. "Es a través de esta posición crítica que la publicación (Humor) comenzó a construir una red de consenso, de lectores que adhirieron por identificación con sus formas de expresión. Así por ejemplo, en julio de 1980 un lector reconocía que: ‘Desde que los descubrí tengo montones de cosas que quisiera decirles. Fundamentalmente ésta: ya no me siento solo...’" (p.97)

Se afirma, por ejemplo, sobre las razones de la caída de ventas de Humor en la década del ‘80:
 
"El siguiente punto a tener en cuenta se refiere a la posición de los lectores, entendiendo que es probable que la gente, en tanto consumidora, no necesitaba ni deseaba seguir una lectura política satírica, sino más bien adhirieron en términos generales al sistema, y se desentendieron de la crítica política. En tal sentido señalemos que a partir del año 1986 comenzó un proceso social de alejamiento de la participación política que se conoció como ‘desencanto político’, marcado por la desafección y retraimiento de la ciudadanía." (p.94)

2° La insistencia en el efecto de desjerarquización de los personajes públicos como resultado prioritario de ese instrumento revista, con cierto achatamiento de las operaciones significantes que lo acompañan y sustentan. Así, se secundariza la comprensión de la especificidad de la enunciación de las revistas de humor político frente a otras palabras políticas y se resigna el análisis de la especificidad del humor gráfico.

Este achatamiento también habilita un pasaje demasiado rápido a la formulación de las ideologías de cada revista, desde una noción de ideología que se centra, en realidad, en las ideas sobre el modo de organización política y el proyecto de Nación en general explicitadas por la misma revista; resignándose, por ejemplo, la comprensión de las axiologías implicadas en las operaciones del humor, y que hacen también a la construcción de la ciudadanía.

 "En segundo lugar, interesa destacar el hecho de que el discurso que adoptan las publicaciones de humor político sigue las líneas de un discurso de tipo ideológico. Todas ellas definieron una base identitaria, asociada generalmente a la libertad y a la democracia, delimitaron un ideario democrático, un ‘deber ser’ de la Argentina, o de la política argentina en oposición a la lectura que hicieron de la realidad política". (p.115)

Este acento en la desjerarquización culmina en una noción de estilo humorístico que -recortando el efecto de posición política sobre el gobierno- olvida los otros tipos de rasgos que hacen socialmente a la definición de un estilo.

 "La definición de este discurso combativo (el de Humor) se asemeja al asumido por Don Quijote en relación con el gobierno de Roca, como ya lo hemos analizado en la primera parte. Así como Roca y su entorno político eran los ‘enemigos’ de Don Quijote, Humor va a definirse a partir de 1982, en contra de los militares en el gobierno. Hay una ruptura del diálogo, y se pasa a una postura de oposición política. Curiosamente, su director, vio como más cercana a las influencias históricas en materia de humor gráfico a El Mosquito, o Cascabel (1940), y no menciona a Don Quijote, de quien es verdadera deudora del estilo humorístico. En el caso de estas publicaciones la caricatura es un instrumento, un arma, para enfrentar o criticar una determinada situación social y política; y es un instrumento que permite, también, conseguir aliados. De modo que, el humor político y la caricatura política en particular, usualmente persigue un propósito moral." (p.104)

Al respecto, entendemos que la focalización de las permanencias no deja de ser importante para insertar a las novedades en un marco histórico que ayude a la comprensión de la época. Sin embargo, si no va acompañada por el señalamiento de las otras intertextualidades que constituyen el discurso, éste puede terminar reducido a un modelo a-histórico (y ello se produce al realizarse un salto comparativo de un siglo entre la dupla Don Quijote / El Mosquito y Humor que deja en el medio un vacío de discursividad, referida como "breve reseña" pero no recuperada en las conclusiones). Y, cuando el modelo es a-histórico, las causas de su actualización pueden surgir, exclusivamente, en órdenes no discursivos, en las causalidades del campo político, y, entonces, lo discursivo es "ilustrativo", parasitario.
 

Autor/estop

Sergio Ramos egresó como licenciado de la carrera de Comunicación Social de la Universidad de Buenos Aires, donde actualmente dicta clases de Semiótica de los Géneros Contemporáneos. También es docente en la carrera de Crítica de Arte del IUNA en las materias Lenguajes Artísticos y Teoría de los Estilos. Ha participado en distintos proyectos de investigación y presentado ponencias sobre temas como historia de los medios, tratamiento mediático de la historia, archivos y géneros del despertar. E-mail: sergioramos@fibertel.com.ar

 

http://www.revistafiguraciones.com.ar
Instituto Universitario Nacional de Arte - IUNA Crítica de Artes
Yatay 843 (C1184ADO) Ciudad Autónoma de Buenos Aires 54 011 4861.0324

Realizar comentariotop

Comentario  
 
   
Nombre y apellido E-mail
Minibio (opcional)